viernes, 19 de diciembre de 2008

Mirentxu necesita un regalo

A mí en un principio me parecía muy interesante que una señora de 70 años tuviera la vitalidad y las ganas de haberse presentado al Casting de Gran hermano 10, y también que el Programa la aceptara de buen grado.

La veterana en su vídeo de presentación comentaba de su coquetería, de sus amigas, de su gimnasio, de su intolerancia al desorden y algunas cositas más, que a priori sonaba hasta simpática.

Ni bien entra en la Casa 1 de Gran hermano, decide dormir ella sola en el salón y no el dormitorio, por que ronca, teniendo los primeros problemas con la gente que trasnochaba (hasta por las pruebas), que obviamente tenía que compartir el espacio común con la durmiente (en estos incidentes, principalmente con Iván, la defendió una Ana, que no recibió ningún agradecimiento, más bien todo lo contrario). En ese momento ya pensé, pero vamos, si el sitio para dormir es el dormitorio, ¿por qué no se vá ahí, si roncar pueden roncar muchos? Creo firmemente que ella no quería ese tipo de intimidad con gente que aún ni conocía.

También en esos primeros días, la donostiarra se hace con la cocina, aunque todo el mundo quería hacerlo y colaborar, ella no lo permitía, pues se sentía la más preparada para la tarea (y seguramente lo fuera). Me hacía acordar a mi abuela, en una época en la que viví con ella (1 año). Vale que cocina bien y que lo ha hecho toda su vida para muchas personas y con éxito absoluto, pero la gente también tiene ganas de cocinar, si ya no por necesidad, tal vez por gusto o entretenimiento (por lo creativo de la tarea).

Podría pasar por alto algunos mínimos comentarios, que de tan 'sin pensar' que los ha largado, pueden no recalar en nadie, pero yo me acuerdo, y seguramente muchos de vosotros también.

Hablando de las profesiones de los distintos concursantes, la yaya no podía creer que alguien tan guapoguapoguapo como Orlando, fuera feriante. Otra vez estaban hablando de las tiendas y supermercados, y aclaraba que ciertas firmas era para gente de clase media-baja. Para mí, en estos momentos, implícitamente hay un cierto clasismo. Y para armar un poco más el perfil de Mirentxu, un comentario que hizo en los primeros días de estar Liz en la Casa1, algo así como que no quería prestale el 'vestidor' de tela a Liz, 'pero no porque fuera negra'. Comprendo que simplemente esa frase aclaratoria, demuestra algún tipo de racismo.

Con estos ingredientes nos vamos a la Casa 10 de Gran hermano, donde por suerte (para ella) Gema había salido expulsada, y no tenían que competir por 'mi cocina' (nótese un acento ET).

Ahí toma por pajes definitivos (al menos hasta que se vaya alguno) a Palomares y a Julito. Que la cocina, que la fregona, que el dormir temprano. Los tiene sometidos, pero a unos tíos que ya tienen pelillos en todo su cuerpo (por no ser grosera). Ellos parecen sentirse bien con esta relación, de alguna forma se sentirán contenidos. Pero si bien parece sincero su cariño o protección para con Javier, lo del canario parece ser como un valor añadido, no creo que sienta nada por él, es más, ha demostrado muy poca paciencia con él en la otra casa.

De todas maneras los chicos son sus protegidos, hasta en la hora de comer, donde no se avergüenza en lo más mínimo en servirles más cantidad de comida que al resto (que no me parece algo menor, en una casa donde a veces, falta el alimento), e inclusive, llegando a llamarle la atención a otros, por comer más (hoy mismo estaba criticando a Iván desde el jardín, porque veía que él en la cocina, se había servido tres platos).

Luego viene el juego de que si 'quiero que me nominen porque me quiero ir, yo ha vivido suficiente aquí" y el posterior llamado de atención de Milá. Por eso lo ha continuado un tiempo pero más sutilmente, hasta que en la "Noche de las emociones" su hijo le sugiere que está todo muy bien, que lo está haciendo bien y que siga adelante. Ahí la abuela que tanto pedía por salir de la Casa, cambia el chip, y sólo quiere quedarse.

Sus problemas de no dormir y sus quejas permanentes por las charlas nocturnas (en el salón) de los demás concursantes, la tienen en un sinvivir. Hemos soportado más que nada en las últimas semanas, las quejas permanentes de la yaya, y los problemas con Iván y Almudena sobre todo, aunque los que trasnochan sueles ser más (inclusive se tiró contra Liz porque también participaba de esas tertulias nocturnas).

Nos llamó la atención su última nominación, en la que además de nominar al gigante y la pequeña, le dá 1 punto a su ¿cercana? Liz (que piensa que para ella la yaya es intocable), y no a Orlando, si es por afinidades.

Ayer en la prueba de Teatro negro-matrix, le sugería a Almudena (luego de estar un rato refunfuñando), que no servía para sostener uno de los cartones, por un tema de altura. Quiero pensar que no fue con la mala idea de machacar sobre los complejos o límites de Chiqui (que luego de noche le explicaba a su amigo IVán que ella sabe sus límites, y que no hay ninguno que no se supere con una escalera). A mí me hubiera gustado que alguien alguna vez le diga algo a la veterana, en cuanto a que no puede hacer alguna parte de una prueba por su vejez.

Bueno, me estoy olvidando de mil detalles, por eso espero vuestros siempre iluminados comentarios, pero obviamente por todas estas razones yo quiero que se vaya Mirentxu para su casita, con ese marido olvidado (que estará queriendo negociar con el Programa para que se quede), y sus nietitos tan poco recordados.

Quiero que se vaya a comprar los regalos navideños a sus tiendas de marcas carísimas, donde no tiene porque estar rodeada de tanta gente de posición social medio-baja (y donde seguramente no habrá gente de otro color que el blanco-rubio, ni personas más bajas de un metro cincuenta).

Y que duerma tranquila en su habitación con su marido (si es que no ronca), acostándose a las 10 de la noche, luego de haber cocinado la comida para toda la semana, sin preocuparse si le 'roban' los limones que ella necesita para cocinar, para usarlo en cubatas.

Es tiempo de amor y de paz, yo creo que hay que hacerle un regalito a la gran Yaya, ¡hagamos que vuelva a casa por Navidad!

(Como siempre, ésta es mi opinión personal, que no la del Blog)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo contigo Maria.
Leo este blog siempre, es el mas completo, imparcial y objetivo.
Y me encanta como escribis.

Mali

María dijo...

Mali, muchas gracias, no sabes lo que se agradece eso de imparcial, en los días que corren ;-)!!

Besines!!

Aidorito dijo...

Muchas gracias Mali. Que pocos comentrios inteligentes se ven.

Muy deacuerdo María, per y escribiré otro dedicado a la encantadora Señora.

Te has olvidado de poner cuando Liz se puso sensiblona y a llorar en la otra casa y ella no quiso abrazarla porque estaba resfriada.

Como un trozo de roca la tipa esta.

María dijo...

Ya ves, me olvidaba de lo del resfriado, jojo (me acuerdo que lo comentamos ese día), bueno, para eso están los comentariossss!!!

Anónimo dijo...

Julito no es ningún santo la mata callando eso para que lo hace para ganarse la audiencia y no le voten,por que también se le ver un defecto aguanta pero igual que el palomares son como un trio de cotorra se hace un coro y luego dice que no hay unión pero si son ellos los principales vaya tres mirenchu ,palomares y julito .