Estaba yo revisando vídeos de ayer por la noche, después del extenso resúmen de mi compañera María y me extrañaba que en la casa 1 no hubiera fiesta. Efectivamente, la hubo, bueno, un poco más pobre y con menos gente, pero ahí estaban los tres concursantes a la mesa y hablando de sus cosas. Hubo un momento en que pudimos ver a Liz "desfilando" por el patio. Y también a Julito hablando con Mirentxu. Qué queréis que os diga, me extrañó mucho que el canario prefiriera la compañía de la abuela antes que la de la modelo. Ahora entiendo por qué.
En primer lugar, hay que remontarse al martes pasado y a las tres puertas. Pienso que Liz tenía una idea muy diferente de lo que sería entrar en Gran Hermano. Vamos, su idea era entrar en la casa 10, exhibir sus modelitos, jacuzzi y algún que otro edredoning (teniendo en cuenta que la máxima de esta chica es entrar en la tv española, ya me diréis). Pero el azar hizo que se fuera a Mugre Ville, a compartir estancia con Mirentxu y Julito. Su cara hablaba por sí sola. Las condiciones son muy malas y la compañía no es la esperada.
En cuanto a su "enfrentamiento" con Julito, hay que decir que Liz ha visto el Gran Hermano desde fuera y considera que Julito "actúa". Es más, dice que actúa y quiere demostrar algo que no es, para sacar beneficio en el concurso. Y digo yo que de eso trata el juego. El caso es que cuando le dijo eso a Julito, él decidió poner una barrera entre ambos. Y entre medias, está Mirentxu.
Mirentxu se sentía profundamente desmotivada en la casa, pues les han dejado con lo básico básico (al menos han conseguido agua caliente y la vitrocerámica), y la prueba de esta semana no le ha ayudado mucho (pobre mujer, yo la entiendo). Pero la pasada semana, unos "espontáneos" se acercaron a la casa de Guadalix a animar a Mirentxu y a Julito(a la vez que confirmaban en la otra casa que sus compañeros siguen dentro). Al escuchar estos gritos, Julito le dijo a Mirentxu "y tú que te querías ir... si la gente nos eligió, por algo será", a lo que la donostiarra, visiblemente emocionada, le respondió "esto me ha convencido más que todos los que me han estado animando desde el confesionario". Y yo digo desde aquí, arriba Mirentxu!!
Para terminar, ya en la gala pasada estuvimos comentando que Nany, obviamente, sabía lo del matrimonio, y ésta se lo confirmó a la pareja, pero sabiendo que no puede decir nada o será expulsada de inmediato. Al principio, Gema se mostró bastante desconfiada, pero ahora ha encontrado en ella una aliada importante para sobrevellar una carga que cada vez se le hace más pesada.


